jueves, 10 de febrero de 2011

BUENISMOS Y MAQUIAVELICOS

A estas alturas, a mí, y creo que a gran parte de la población, no nos cabe ninguna duda de que desde hace más de treinta años la negociación con ETA, no se ha interrumpido. El mayor problema que el ministerio de interior de nuestro país ha tenido y tiene y su principal objetivo ha sido el terminar con esta lacra que ha castigado, y de qué manera, a una población que aún no ha entendido ni el mal llamado problema vasco ni las muertes indiscriminadas que ha ocasionado.
A la vista del caso Faisán, supongo que es cierto que existió un chivatazo para evitar el encarcelamiento de algún integrante de ETA. De igual manera, supongo que los constantes éxitos policiales de los últimos años son consecuencia, en muchos casos, de chivatazos del entorno ETA para apartar a elementos “nocivos” para la solución del conflicto. Y unos y otros son fruto de esa negociación encaminada al fin y la integración en la vida democrática de los que hasta ahora habían optado por la armas como medio de vida en lugar de los argumentos y las palabras.
Comprendo la desesperación del ministro Rubalcaba ante el acoso del portavoz popular, al que por otra parte no se le puede reprochar nada por denunciar actos que sobre el papel son ilícitos o, cuanto menos, poco éticos.
Quizás, un pacto de gobierno con la oposición en materia antiterrorista serio y responsable, nos hubiera ahorrado espectáculos y declaraciones que no creo que colaboren en la solución del problema. Pero ya sabemos que eso es imposible.

martes, 1 de junio de 2010

TITANIC

NO TIENEN USTEDES LA SENSACIÓN DE NAVEGAR EN UN BARCO QUE SE UNDE Y QUE LA TRIPULACIÓN (LEASE GOBIERNO), TAN SÓLO PUEDE CENTRAR SUS ESFUERZOS EN ACHICAR AGUA. Y EN UNA SITUACIÓN ASÍ, NO DEBERÍAMOS PONERNOS TODOS A ACHICAR PARA QUE ALGUIEN SE PUEDA PONER A REPARAR EL BARCO.
NO TIENEN USTEDES LA SENSACIÓN DE QUE PARTE DE LOS PASAJEROS ESTÁN MÁS PREOCUPADOS DE ORGANIZAR UN MOTÍN QUE DE EVITAR QUE EL BARCO SE UNDA.
Y NO TIENEN USTEDES LA SENSACIÓN DE QUE GRAN PARTE DE LA TRIPULACIÓN ESTÁ AGOTADA Y SON INCAPACES DE ENCONTRAR UNA SOLUCIÓN A LA AVERÍA.
ANTE EL DEBATE DE SI HABRÍA QUE CELEBRAR ELECCIONES ANTICIPADAS, CREO SINCERAMENTE QUE NO NOS PODEMOS PERMITIR QUE EL PAÍS SE PARALICE EN SU TOMA DE DECISIONES DURANTE MESES (MAXIMO TENIENDO EN CUENTA QUE EL VERANO ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA Y EL PAÍS SE PARA PASE LO QUE PASE), LO CUAL NO DEBE SER INCONVENIENTE PARA SUSTITUIR A ESA PARTE DE LA MARINERÍA QUE YA NO ACHICA, NI REMA, NI NAVEGA.

Y AHORA LA SELECCIÓN. TITANIC.

SOBRE BANCOS

Sé que de primera lectura lo que voy a proponer puede resultar absurdo, pero me gustaría que alguien versado en economía me indique la viabilidad de la propuesta.

Como consecuencia de la crisis vemos como cada día aumentan el número de impagados en créditos hipotecarios, consecuencia lógica si analizamos el incremento del paro en España y la duración e importe medio de las hipotecas contraídas en los diez últimos años.

El impago se concreta en la obligación de vender la casa (algo francamente difícil) o el inevitable embargo por parte de la entidad financiera, lo que ha llevado a nuestro sistema financiero a convertirse en la mayor inmobiliaria del país.

A su vez, esta situación conlleva varias consecuencias, como por ejemplo:
· Competencia con empresas privadas dedicadas a la venta de inmuebles.
· Alteración de los precios de mercado.
· Nuevas líneas de negocio que se alejan del objetivo social de la banca.
· Provisiones contables en la cuenta de resultados de la banca que minoran su beneficio y solvencia de las entidades.
· Menor recaudación por parte del Estado por Impuesto sobre Sociedades.
· Familias arruinadas.

Por otro lado, la práctica de colocar paquetes hipotecarios en el mercado exterior para conseguir liquidez o financiación y dados los antecedentes de la crisis y la calidad de la deuda, se me antoja que debe resultar difícil si no imposible.

Ahora bien, es práctica habitual en las empresas capitalizar los préstamos concedidos por los socios para sanear el balance de la misma, consiguiendo en muchos casos levantar una quiebra económica cambiando los derechos de cobro por participaciones o acciones en el capital de la compañía.

Pues bien, imaginemos una familia que tiene una hipoteca contraída con un banco por importe del 20 % del valor de mercado del inmueble o 40 % del valor de tasación.

Imaginemos ahora que dicha familia llega a un acuerdo con su banco por el cual la entidad financiera se convierte en copropietario en el porcentaje citado de dicho inmueble, con una serie de condicionantes tales como que en caso de venta el propietario habría de abonar el importe actualizado del préstamo capitalizado, o/y que se compromete a contratar con la entidad financiera los seguros necesarios para garantizar el mantenimiento y conservación del bien, o/y el derecho de tanteo por parte de la entidad en caso de venta, etc.

La consecuencia de dicho acuerdo, salvo mejor opinión en contrario, sería que el banco ha cambiado un derecho de cobro por una activo material que le permite negociar su traspaso a otras entidades financieras sin pérdidas en la cuenta de resultados y que la familia ha evitado una situación de pérdida de hogar mejorando su capacidad económica y su liquidez con todo lo que ello comporta.

Insisto, si alguien puede aportar algo que haga viable o reduzca al absurdo la idea, le agradecería que lo hiciera, pero si a alguien le parece razonable, ayuden a difundirla que al parecer andamos carentes de ellas.

NO ME GUSTA

NO ME GUSTA:
- TENER UN PRESIDENTE QUE DICE NO A LOS RECORTES DRASTICOS Y LUEGO ANUNCIA LOS MAS DUROS DE LA HISTORIA.
- TENER UNA OPOSICIÓN QUE ANUNCIA QUE LA SITUACION DE ESPAÑA ES CRITICA Y LUEGO SE ESCANDALIZA CON LAS MEDIDAS ANUNCIADAS.
- QUE LOS SINDICATOS NO SE MOVILIZASEN CON CINCO MILLONES DE PARADOS Y AHORA SE PLANTEEN HUELGA GENERAL POR UNA DISMINUCION DE SALARIOS PUBLICOS.
- QUE LA PATRONAL ESTE REPRESENTADA POR UN ENCAUSADO EN PROCESOS DE QUIEBRA.
- QUE LA BANCA RETRIBUYA CON UN 1,3 % POR CIENTO LOS AHORROS DE MI MADRE Y COBRE UN 10 % POR UN CREDITO PERSONAL.
- QUE LA BANCA NO AYUDE A AUTONOMOS Y PYMES Y ADEMAS LES ESTRANGULE LAS VIAS DE FINANCIACION QUE TIENEN.
- QUE NUESTROS POLITICOS NO SEAN CAPACES DE PONERSE A TRABAJAR JUNTOS POR EL BIEN DE TODOS.
- QUE LAS PROXIMAS ELECCIONES TENGAMOS QUE DECIDIR CON QUIEN DE LOS DOS NOS QUEDAMOS.
- QUE SUSPENDAN A GARZÓN.

NO ME GUSTA ESTA ESPAÑA.

jueves, 18 de febrero de 2010

DIAS DE CINE

Aún con la resaca de la entrega de los premios Goya, pienso como a cambiado el cine desde mi infancia hasta ahora. Siempre he sido un gran aficionado al séptimo arte y reconozco que muchos de mis recuerdos de la infancia tienen como escenario los cines del barrio en el que me crié.
Recuerdo las sesiones matinales de los domingos en las que mis padres nos llevaban a ver películas en blanco y negro de Tarzán. A media sesión, la película se interrumpía y un vendedor subía al escenario para hacernos una demostración in situ de algún aparato novedoso como la lavadora portatil o el brazo mezclador. No recuerdo que nadie comprara nunca nada, pero imagino que cuando lo organizaban tendría su motivo.
También recuerdo las noches de verano en las que al aire libre se proyectaban películas de Louis de Funes o de Fantomas. Mi madre iba cargada con una cesta con bocadillos, refrescos (en botella de litro), algo de bollería y mi padre fumaba tirando la ceniza sobre una alfombra de cascaras de pipas. Eran programas dobles y entre película y película, había un descanso de unos quince minutos en los que, ambientados con música de Pérez Prado, en pantalla nos sugerían con un cartel sobreimpresionado "Visite nuestro bar".
Al terminar la sesión, los niños corriamos a casa adelantandonos a nuestros padres para llegar a los columpios ubicados en una pequeña plaza. Eran columpios de hierro oxidado y la mayoría de ellos rotos, pero servían para el uso que haciamos de ellos.
Más selecto era el cine San Blas. Tan sólo se proyectaba una película y recuerdo que un muchacho vestido con chaquetilla blanca y un baúl rojo colgado del cuello, vendía bombones helados "sin palo". Pocas eran las veces que nuestros padres accedían a comprarnos uno pues al parecer el precio era excesivo.
Llegada la adolescencia, los cines servían de refugio para iniciarnos en el arte de la seducción. Primero era necesario pasar el filtro del inspector que a la entrada pedía los carnets a aquellos que no aparentaban tener la edad marcada para la sesión. Si se conseguía burlar al inspector, quedaba el acomodador que con su linterna se dedicaba a enfocar y expulsar de la sala a aquellas parejas sorprendidas en actitud indecorosa.
De aquella época recuerdo grandes películas como Enmanuelle que se convirtió en la diosa del onanismo para toda una generación o El último tango en París y su famosa escena de la mantequilla de la que todo el mundo hablaba pero nadie había conseguido ver. El cartero siempre llama dos veces haciendo honor a su nombre me obligó a verla dos veces, porque la primera cortaron la proyección en un momento dado y la gente nos levantamos y nos fuimos pensando que había terminado y sin comprender el final. Fué años mas tarde cuando la volví a ver y comprendí lo que había pasado.
Luego el cine cambió y llegaron las sagas de la guerra de las galaxias, Indiana Jones, etc., y con ellas las salas de barrio fueron cerrando y dejando paso a los multicines y grandes superficies de ocio en las que actualmente se ubican.
Ahora todo el mejor. Las salas son comodisimas. Los avances técnicos nos permiten ver películas en tres dimensiones y los filmes son de mejor calidad técnica y artística. Sin embargo, particularmente, ese bocadillo, ese cigarro y sobre todo, ese bombón helado, se han perdido y con ellos, parte del romanticismo que envolvía un día de cine. O quizá me esté haciendo viejo.

martes, 2 de febrero de 2010

SOBRE LA EDAD DE JUBILACION

Permitanme que les hable de mi padre. Nació en 1925 en un pueblo minero de la Mancha y con tan sólo catorce años (recien pasada la guerra), decidió venir a Madrid a labrarse un futuro. Así pasaron los años pasando de aprendiz a oficial en una peluquería del barrio de Argüelles hasta que conseguió entrar en la fabrica de una gran empresa ubicada en Chamartín. Fueron años dificiles, en los que la única posibilidad de llegar a fin de mes se basaba en un sin fín de horas extraordinarias (la velada) que le impidieron disfrutar de la infancia de sus dos hijos y de lo que ahora conocemos como conciliación de la vida laboral y familiar. Y en la fábrica pasó los mejores años de su vida hasta que coincidiendo con su cincuenta cumpleaños la empresa presentó un expediente de crisis y los trabajadores fueron despedidos y apenas indemnizados a pesar de los esfuerzos de una joven abogada laboralista llamada Cristina Almeida.
Gracias a la intermediación de un amigo, consiguió colocarse en el almacén de una empresa la cual le contrato por el salario mínimo y pagándole en sobre el exceso de horas trabajadas pero sin cotizar por ellas. Al cumplir cincuenta y ocho años, le despidieron para poder colocar en su lugar a un cuñado del jefe que se había quedado en paro. Después de dos años de desempleo fué obligado a jubilarse con sesenta años y el 60 % de la base de cotización de los últimos años. El resultado fué una pensión para él y su mujer en torno a los 300 €. Y así aprendió a vivir hasta que falleció a los 82 años, sin vacaciones, sin gastos suntuarios y sin más alegrías que ver crecer a sus nietos.
Ese fué el pago recibido por sus 46 años cotizados.
El debate de la jubilación es mucho más amplio que la edad. Son las condiciones económicas, el estado de salud, la posibilidad de encontrar trabajo después de los 45 años en este pais, etc.
De seguir adelante, quizá el estado tendría que convocar oposiciones sólo para mayores de 45 años, acogiendo en su seno a todos aquellos desheredados que no tienen cabida en el mundo de la empresa ni en esta sociedad en general.

viernes, 29 de enero de 2010

Como cada mañana, he tomado café antes de iniciar la jornada laboral en el sitio de siempre y hoy he hablado con un jardinero contratado por el ayuntamiento para el cuidado de los parques que adornan el municipio. Pues bien, contratado por oposición, resulta que es licenciado en derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Junto a nosotros había dos estudiantes que revisaban apuntes antes de ir al Instituto.
En mi época estudiantil, mis padres siempre hacian incapie en que termisase por lo menos el bachiller, porque de no ser así lo tendría dificil el día de mañana. Hoy a nuestros hijos deberíamos plantearles que terminen siquiera el Postgrado, pues de no ser así ....
De cualquier manera creo injusto el sistema de acceso a personal público de nuestro pais. Si para optar a una oposición de los grupos A o B se exige estar en posesión de un título universitario, este ¿no debería de excluirte de la posibilidad de acceder a grupos inferiores?. Que sentido tiene que una sociedad subvencione unos estudios universitarios a unas personas que terminarán trabajando en limpieza o jardinería, y, por otro lado, ¿que posibilidades tienen aquellos que no pudieron, supieron o quisieron estudiar, de acceder a la función pública?.
Es significativo ver el número de opositores que se presentan a unas plazas de auxiliar administrativo en un ayuntamiento como el de Madrid y más aún sus perfiles profesionales y académicos.
Creo que es de justicia social dotar a cada persona de las mismas posibilidades a la hora de acceder a un puesto de trabajo y poder competir en igualdad de condiciones. Si un profesional con mas de diez años de experiencia en un determinado puesto no puede acceder a una oposición por carecer de título universitario, un licenciado, por serlo, no debería acceder a puestos destinados a personas a las que se exige el graduado escolar para poder optar al mismo.